Fiorentini nace del encuentro entre lo estructural y lo ornamental. Sobre una base mineral, cálida y matizada, aparece una geometría difusa que recuerda a tramas textiles o grafismos erosionados.
El dibujo no se impone: se descubre. Aporta ritmo, textura y una riqueza silenciosa que transforma la superficie en algo vivo, ideal para mobiliario que busca equilibrio entre diseño y una sensibilidad contemporánea con identidad.













